Hoy en día ya no es suficiente con hacer una página web única, con un gran diseño, con un contenido de gran calidad o que sea simplemente responsive.

Los usuarios cada vez dedican menos tiempo a “pelearse” con una página web o una app, por lo que debemos conseguir que se sientan cómodos desde el primer momento en que interactúan con nuestra aplicación. ¿Pero cómo?

Habitualmente toda la responsabilidad de la experiencia de usuario recae, como puede parecer normal, en el diseñador o experto en UX. En mi opinión, este es uno de los grandes errores que hace que conseguir una página web con una gran experiencia sea muy difícil de lograr. Esto, sobre todo, sucede en equipos más pequeños donde muchos miembros de una misma compañía intervienen generando contenido, creando nuevas secciones, escribiendo entradas del blog, subiendo imágenes, etc.

Por este motivo es conveniente que todas las personas que intervienen en la creación y posterior gestión de la página web tengan unas nociones básicas de UX. Conocer algunos consejos será de gran utilidad en su día a día para mantener una buena experiencia de usuario.

Este artículo va dirigido precisamente a ese perfil profesional que, de alguna manera, puede (sin saberlo) comprometer en algún momento la experiencia de usuario de una página y que podría evitarse con 10 sencillos consejos. ¡Voy a explicártelos!

Conoce la pirámide de Maslow

En la década de 1950, el psicólogo humanista Abraham Maslow elaboró una teoría en la que plasmaba en forma de pirámide las necesidades humanas. Esta pirámide, que lleva de nombre su apellido, constaba de cinco niveles que, comenzando desde la base, quedarían en este orden: fisiología, seguridad, afiliación, reconocimiento y autorrealización.

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Partiendo de esta idea, Aarron Walter, en su libro Designing for emotion, extrapola la pirámide de Maslow al campo de UX en una pirámide de cuatro niveles que corresponden a las emociones que experimenta un usuario durante el uso de una aplicación, que en el caso de este artículo sería para una página web.

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Cuando no se tiene mucha experiencia en el campo del UX, tener presente esta pirámide puede ayudarnos a priorizar qué acciones hemos de realizar para ir mejorando nuestra página.

Los cuatro niveles de esta pirámide son los siguientes:

  1. Funcional: la base de la pirámide, y lo que consideraríamos lo más básico, es que la página web funcione. Por ejemplo, si queremos crear un blog, significaría que se pueda acceder desde un navegador mediante una dirección URL que funcione y que tenga el aspecto de un blog.
  2. Fiable: el segundo nivel de la pirámide constaría en asegurarnos de que nuestra página web sea fiable, es decir, que no tengamos caídas de servidor, que los enlaces funcionen, que se pueda navegar con normalidad, etc.
  3. Usable: si hemos logrado los dos primeros niveles de la pirámide, ya estamos preparados para comenzar a trabajar con el fin de que nuestra página web sea usable. Es decir, que un usuario pueda utilizarla fácilmente de forma natural y sin complicaciones extras.
  4. Placentero: en el último nivel de la pirámide, se busca es que la experiencia de usuario sea tan excelente e innovadora que resulte incluso placentera.

En otro articulo que publicaré mas adelante, te voy a explicar cada uno de estos concepto con más detalles.

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